Conectando con tu ser

Cómo conectar con uno mismo espiritualmente

La famosa “jerarquía de necesidades” del psicólogo Abraham Maslow sitúa nuestra necesidad de pertenencia como algo secundario a nuestras necesidades de supervivencia. Y la teoría del apego sugiere que un niño necesita una conexión de confianza con un cuidador para que le vaya bien de adulto.
Una investigación a gran escala sobre el vínculo de la conexión con una vida larga y libre de enfermedades descubrió que una baja conexión social afecta tanto a nuestra tasa de mortalidad como no hacer ejercicio, y es dos veces más perjudicial que el sobrepeso. La revisión también consideró que la soledad afecta a la morbilidad tanto como el tabaquismo o el alcoholismo. [2].
Más profunda que la mera conversación, la verdadera conexión puede darse sin palabras y con alguien que ni siquiera conocemos. Por otra parte, el contacto constante, como trabajar con alguien todos los días, no es garantía de conexión real.
Conectar con los demás es una sensación de estar abierto y disponible para otra persona, incluso cuando sientes que ella está abierta y disponible para ti. Otros ingredientes de la conexión humana son la empatía y la compasión: sentimos buena voluntad hacia la persona con la que conectamos.

Cómo alinearse con su ser interior

Durante gran parte de mi vida, luché con una mala relación conmigo misma. Tenía un diálogo interno negativo que era crítico, sentencioso y mezquino. Mis tendencias perfeccionistas me hacían sentir que nunca era lo suficientemente buena. A menudo estaba completamente desconectada de mí misma y, en cambio, estaba atrapada en interminables patrones de esfuerzo y búsqueda externos. Castigaba y controlaba mi cuerpo. Me negaba el amor a mí misma porque no creía merecerlo.
A lo largo de los años, he aprendido a liberar mi parloteo interno crítico y a sintonizar con mi sabiduría amorosa más profunda. He practicado la aceptación, el perdón y el amor propio incondicional. He llegado a amar y adorar lo que soy, el cuerpo que me han dado, mis defectos, mis debilidades y todo lo que me hace única.
A medida que he ido profundizando en mi conciencia, alejándome del ruido del mundo exterior y del caos de mi mente, he encontrado un espacio seguro, cálido y amoroso en mi interior, donde me siento apoyada, guiada y en paz.
¿Ignoras lo que necesitas, descartas esa sensación molesta en tu vientre o dejas de lado tus sueños? En lugar de eso, empieza a prestar atención a lo que quieres y necesitas en cada momento. Compruébelo con regularidad y pregúntese: “¿Cómo me siento?”, “¿Qué necesito ahora mismo?” o “¿Qué es lo que realmente quiero?”. Averigua qué es y luego ámate lo suficiente como para dártelo.

Cómo conectar con tu yo interior

Es una pregunta que no solemos hacernos a no ser que algo no funcione en nuestra vida. Cuando nos sentimos desconectados de nuestro auténtico yo y atascados en una forma de ser que ya no parece servirnos.
Esta desconexión a menudo se experimenta como signos y/o síntomas que aparecen en nuestras vidas. En el post, La llamada de tu alma: 10 señales de que tu alma te está hablando, exploro las formas en que nuestra alma intenta llamar nuestra atención.
En última instancia, estas señales son un mensaje de tu alma de que estás listo para embarcarte en lo que para muchos de nosotros es un nuevo viaje. Un viaje de despertar para descubrir quién eres realmente antes de que el mundo te dijera quién deberías ser.
Y sin embargo, para ser profundamente felices y satisfechos necesitamos ser capaces de conectar con esa parte de nosotros mismos que representa nuestro ser esencial. Nuestra esencia central incluye un plano para nuestro devenir. Al igual que una bellota se convertirá en un roble.
Este es un cambio de mentalidad para muchos de nosotros. En nuestro rápido enfoque de la vida, nos centramos principalmente en el problema y en aliviar el síntoma para deshacernos del malestar, en lugar de buscar una causa más profunda y la razón por la que surgió en primer lugar.

Cómo conectar con tu verdadero yo

Sin embargo, a medida que te haces mayor, empiezas a reprimir tu verdadero yo. Quizá alguien te critica o juzga por “ser tú”. O tal vez te metes en problemas por expresarte. Cualquier experiencia que no te hiciera sentir bien podría haberte hecho asumir que tu naturaleza principal -o partes de ella- no eran aceptadas o aceptables. Ya no te sentías bien o no te sentías bien siendo tú mismo.
Esta semana, mientras dirigía una sesión de coaching grupal, una de mis estudiantes expresó su angustia por no tener ninguna idea de su propósito en esta vida. No podía conectar con su pasión ni con las cosas que solían hacerla sentir feliz y realizada, y mucho menos segura y entusiasta. Deseaba tanto expresar sus dones esenciales y no podía averiguar cómo hacerlo.
Cerré algunas partes esenciales de mí misma para complacer a otra persona. Quería que me amara y aceptara, pero no resonaba con esas partes esenciales de mi ser. Así que dejé de expresarlas. Y ahora estoy luchando por volver a sentirme conectada a ellas.
Esta es la verdad: estás y siempre has estado conectado. Sigues sabiendo quién eres en tu núcleo. Y esas partes de ti mismo que escondiste y dejaste de expresar no desaparecieron ni se separaron de ti. Simplemente permanecen dormidas… esperando que las despiertes. Están al acecho en las sombras esperando que las llames de nuevo a la luz.