Amuletos contra la envidia y el mal de ojo

Significado del mal de ojo colores

El mal de ojo utiliza el poder de la mirada para dañar a los demás por envidia o cualquier tipo de mala energía. Debido a ello, la persona afectada puede debilitarse y cansarse. De hecho, el daño suele producirse a través de una mirada malévola, pero también a través de la adulación, el pensamiento, el aliento y el contacto físico.
Especialmente, los niños y adolescentes son más débiles y están expuestos al mal de ojo, ya que no han alcanzado su máximo desarrollo físico y espiritual. Por ello, suelen ser los más vulnerables a las malas energías que nos rodean.
El mal de ojo se basa fundamentalmente en la idea de que todos somos energía y que las energías positivas pueden causar mucho bienestar, pero las negativas también pueden hacernos mucho daño. En consecuencia, si estamos constantemente en contacto con la energía de otras personas, consciente o inconscientemente, pueden afectar a nuestra energía.
A raíz de esto, en muchas culturas, los ojos se consideran la ventana de nuestra alma por su capacidad de reflejar nuestras emociones. Por eso, la función de los amuletos no es otra que la de desviar las miradas negativas y los malos deseos, para desviar la atención de quienes quieren hacernos daño. Se encarga de ahuyentar las malas energías y de protegernos contra ellas.

¿funcionan las pulseras del mal de ojo?

La idea expresada por el término hace que muchas culturas diferentes adopten medidas de protección contra él, y alrededor del 40% de la población mundial cree en el mal de ojo[6] El concepto y su significado varían mucho entre las diferentes culturas, pero es especialmente prominente en el Mediterráneo y Asia occidental. La idea aparece varias veces en la literatura rabínica judía[7]. Otros amuletos y talismanes populares utilizados para alejar el mal de ojo incluyen el hamsa, mientras que Italia (especialmente el sur de Italia) emplea una variedad de otros amuletos y gestos únicos para defenderse del mal de ojo, incluyendo el cornicello, la cimaruta y el signo de los cuernos.
Mientras que el ojo de Horus egipcio es un símbolo similar de protección y buena salud, el talismán del mal de ojo griego protege específicamente contra las miradas malévolas. Del mismo modo, se cree que los Ídolos del Ojo (c. 8700-3500 a.C.) excavados en el Templo del Ojo de Tell Brak eran estatuillas ofrecidas a los dioses y, según el Museo Metropolitano de Arte, no están relacionados con la creencia en el mal de ojo[8][9].

Cómo echar el mal de ojo a alguien

El mal de ojo es una maldición o leyenda que se cree que es lanzada por una mirada malévola, que suele darse a una persona cuando no es consciente. Muchas culturas creen que recibir el mal de ojo causará desgracias o lesiones, mientras que otras creen que es una especie de fuerza sobrenatural que lanza o refleja una mirada malévola hacia aquellos que desean hacer daño a otros (especialmente a los inocentes).
El significado del mal de ojo proviene del concepto de que las personas que hacen bien las cosas y alcanzan un gran éxito atraen de alguna manera la envidia de la gente que les rodea. La mirada o el resplandor de la gente envidiosa se manifiesta en una maldición que trae la desgracia al receptor, que normalmente no es consciente de la mirada maliciosa que le dirigen. La mayoría de las culturas creen que los celos son la principal fuente del mal de ojo.  Los talismanes o amuletos creados para protegerse del mal de ojo también suelen llamarse “mal de ojo”. Las joyas, los talismanes y los amuletos con el símbolo del ojo se crearon para dar a su portador protección contra el mal de ojo.
Para entender los orígenes del mal de ojo, primero hay que comprender la distinción entre el amuleto y el mal de ojo en sí. Aunque a menudo se le llama “el mal de ojo”, el amuleto ocular es en realidad el amuleto destinado a alejar el verdadero mal de ojo: una maldición transmitida a través de un resplandor malicioso, generalmente inspirado por la envidia. Aunque el amuleto -a menudo denominado nazar- ha existido en diversas variantes durante miles de años, la maldición que repele

Protección contra el mal de ojo

El uso del hamsa se remonta a la antigua Mesopotamia (actual Irak), así como a la antigua Cartago[8] (actual Túnez) y al antiguo Marruecos. La imagen de la mano derecha abierta se ve en los artefactos mesopotámicos en los amuletos de la diosa Inanna o Ishtar[2]. Otros símbolos de protección divina basados en la mano incluyen la Mano de Venus (o Afrodita), la Mano de María, que se utilizaba para proteger a las mujeres del mal de ojo y/o impulsar la fertilidad y la lactancia, promover embarazos saludables y fortalecer a los débiles[2]. [En aquella época, las mujeres estaban sometidas a una inmensa presión y expectativa para ser madres[9]. La educación de la mujer se centraba en ser madre como un papel exclusivo, e indicaba la maternidad como algo necesario[10]. En la cultura judía, el hamsa se asocia con el número cinco debido a los cinco dedos representados en la mano[12].
Una teoría postula una conexión entre el khamsa y la Mano Pantea (o Mano de la Diosa de Todo), un amuleto conocido por los antiguos egipcios como los Dos Dedos. En este amuleto, los Dos Dedos representan a Isis y Osiris y el pulgar a su hijo Horus. Se utilizaba para invocar a los espíritus protectores de los padres sobre su hijo[2]. Otra teoría sitúa los orígenes del hamsa en Cartago o Fenicia, donde se encuentra el